No, gracias!
El aparatito produciría un placer indescriptible,
casi milagroso
podría haber subsanado algunas falencias
o ser la solución,
pero no para mí,
no era eso lo que yo necesitaba,
seguí de largo,
con la cabeza bien en alto,
mirando la cima de los farallones
tal cómo me enseñara,
aquel mestizo de cabellos largos,
tiempos antes de arrancarme la ropa,
y descargar su despreciable deseo sobre mí,
eso no importa,
no aprendí a bajar la cabeza,
ni siquiera cuando trataban de obligarme los golpes,
de aquel payaso que quizo hacerme su esclava,
aunque probablemente 'amar'
con la desesperación de quien se siente solo
sea un tipo de esclavitud,
que de niña solía padecer,
pero me he liberado,
de aquel tipo de amor
cierto es, niño, no le amo, pero cuanto le quería,
no importa ya,
aun cuando necesitara de aquel artefacto,
o a él mas que a nada,
pero no,
yo digo, No!
Yo necesito la mano sensible
de quien me diga
que estamos atados a la misma estrella,
o que soñaba conmigo,
en las horas que no conciliaba el sueño,
y aunque hace falta quien diga que uno es tan difícil como una nuez o
que nunca había visto unos ojos tan de cerca,
parece bastarme con lo que se queda en la memoria
y me sobrecoge, impactando mi caminar,
todavía lejos del tiempo,
lejos de todos.
[No señor, muchas gracias]
casi milagroso
podría haber subsanado algunas falencias
o ser la solución,
pero no para mí,
no era eso lo que yo necesitaba,
seguí de largo,
con la cabeza bien en alto,
mirando la cima de los farallones
tal cómo me enseñara,
aquel mestizo de cabellos largos,
tiempos antes de arrancarme la ropa,
y descargar su despreciable deseo sobre mí,
eso no importa,
no aprendí a bajar la cabeza,
ni siquiera cuando trataban de obligarme los golpes,
de aquel payaso que quizo hacerme su esclava,
aunque probablemente 'amar'
con la desesperación de quien se siente solo
sea un tipo de esclavitud,
que de niña solía padecer,
pero me he liberado,
de aquel tipo de amor
cierto es, niño, no le amo, pero cuanto le quería,
no importa ya,
aun cuando necesitara de aquel artefacto,
o a él mas que a nada,
pero no,
yo digo, No!
Yo necesito la mano sensible
de quien me diga
que estamos atados a la misma estrella,
o que soñaba conmigo,
en las horas que no conciliaba el sueño,
y aunque hace falta quien diga que uno es tan difícil como una nuez o
que nunca había visto unos ojos tan de cerca,
parece bastarme con lo que se queda en la memoria
y me sobrecoge, impactando mi caminar,
todavía lejos del tiempo,
lejos de todos.
[No señor, muchas gracias]
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