Maternidad

Enrica me ha dicho que al verme tan agotada ya se le que quitan los deseos de tener hijos. Me pregunto entonces si es, el de ella, un deseo genuino. Quizás ella observa otros bebés y quisiera tomarlos en sus brazos, quizás sueña con una criatura acurrucada bajo su seno, y se deleita al imaginar un cuerpecito cálido, vulnerable, demandante que debe ser acunado. Entonces quizás sí, su deseo es genuino, y no importará el cansancio, no, ni el trabajo por hacer, ni las personas para quién dejas de ser (la que eras antes)... Uno estará ahí en cuerpo y alma, y lo demás no importará. El mundo será otro, y ese nuevo universo creado por los lazos más estrechos, será sufienciente, será infinito y acogedor y no habrá otro universo que se le compare. 

Fragmentos del 2015

Comments

Popular Posts